Sonó el despertador,lo apagué y me
dirigí hacia el cuarto de baño a ducharme.
Estuve un buen rato en la
ducha,relajada y como me aburría,leí la etiqueta de detrás del
champú.
Cuando me salí,me vestí con ropa que
me había comprado,me peiné y me pinté ya que hoy era un día muy
especial: La fiesta de final de curso.
Desayuné rápidamente y al darme
cuenta de que niall ya se había ido pensé: maldito niall,esta te la
devuelvo.
Caminé hacia el colegio con una
tostada en la boca y me encontré a Sara por el camino:
-¡Buenos días!Uff por fin se acaba el
instituto. Espero que no nos hayan quedado ninguna.
-¡Sí!Aunque yo matemáticas lo llevo
fatal con la gorda esa.-puse cara despreciativa.
Llegamos al instituto,la gente corría
alegremente por el patio y nosotras nos dirigimos a nuestra clase.
-¿Has traído la bolsa de Cheetos para
la fiesta?-me dijo Sara rebuscando en mi mochila.
-Sí,¿y tu la botella de Coca-Cola?
-Claro,como para olvidarse de algo tan
preciado.-dijo ella con un tono sarcástico.
Vi a mi hermano entrar riendo con sus
amigos,e inmediatamente me dirigí a el con fines poco pacíficos.
-¿Porque no me has esperado?.-dije
enfadada.
-Eh...pues yo...verás...-dijo el algo
nervioso.
-La próxima vez que te deje sola no
dudes en llamarme para que te acompañe al instituto,¡nunca te
puedes fiar de la memoria de niall!.-intervino Harry.
-Gracias,Harry.-dije con una sonrisa.
Unos minutos después entregaron las
notas. Yo y Sara estábamos super nerviosas,tanto,que nos comíamos
las uñas y los dedos si hiciera falta.
Dijeron mi nombre y luego el de Sara,y
susurrando porfavorporfavorporfavor abrimos el sobre.
-¡¡NO ME QUEDA NINGUNA!!.-dije de
pronto
-¡¡A MI TAMPOCO!!.-dijo ella
empezando a bailar la macarena alegremente.
Todos nos pusimos a bailarla en la
clase,delante de los profesores.
Me reí un montón con el baile
exagerado de los chicos y cuando Sara y yo nos cruzamos dando la
vuelta le susurré:
-¿Te gusta mi hermano?
-¡¿Qué?!Ni de broma.-dijo ella
poniéndose colorada.
Cuando terminó el baile le dije:
-Oye,el otro día vi esas miraditas en
el centro comercial demasiado melosas. Dime la verdad.
-Humm... bueno...es que yo...-dijo ella
buscando una excusa para escapar.-Sí,me gusta.
-¡Lo sabía!.-exclame yo.
-Ya pero...¡a ti te gusta Harry!.-dijo
ella levantando las cejas todo el tiempo.
-Bueno...es muy guapo...y simpático...y
nos llevamos muy bien...-suspiré.-¡Qué diablos,porqué no me iba a
gustar!
-Eso,Eso!¡Hay que ser sincera en la
vida!
-Sí,mira quién fue a hablar,la reina
de la sinceridad que intenta escapar de los problemas.-dije
sarcásticamente.
Estuvimos bailando y cantando todo el
tiempo.
Luego,llegué a mi casa,comí y justo
cuando me iba a quedar dormida sonó el teléfono.
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